www.sisleco.com informa que el país tendrá próximamente una nueva Ley de la República, que prohíbe la producción y comercialización de algunos plásticos de un solo uso, adoptando una política pública que regula aspectos relacionados con actividad económica relacionado con los plásticos en Colombia.

El proyecto de ley No. 213 de 2021 – Senado – 010 de 2020 – Cámara, acumulado con el proyecto de Ley No. 274 de 2020 Cámara, “por la cual se establecen medidas tendientes a la reducción gradual de la producción y consumo de plásticos de un solo uso y se prohíbe su fabricación, importación, exportación, comercialización y distribución en el territorio nacional, y se dictan otras disposiciones”, culminó su trámite legislativo y luego de ser conciliados los textos de Cámara y Senado, pasó a estudio y firma u objeción por parte de del presidente de la República.

El Congreso de la República lleva años debatiendo y aprobado algunos proyectos de ley relacionados con la eliminación de los plásticos de un solo uso en algunos casos específicos, como cuando estos afecten reservas o parques naturales, playas, ríos, lagos y lagunas, o incluso se ha aprobado eliminar estos productos plásticos en algunas de las compras públicas. Proyectos que han pasado a trámite en plenarias u otras comisiones, pero hasta que se tramitó este proyecto de ley, no se había avanzado tanto y se está hoy ante la más avanzada normatividad sobre la prohibición de plásticos de un solo uso.

Si el presidente firma y expide esta nueva ley, se tendrían normas integrales, estableciendo una política pública general al respecto, que incluye lo planteado por los anteriores proyectos y otras disposiciones más elaboradas, atendiendo que existe hoy la voluntad política de avanzar en el sentido de eliminar algunos plásticos de un solo, en forma progresiva, con precaución, con una debida transición, adaptándose a la evolución que se ha venido dando en otros países de mayor o similar nivel desarrollo que el nuestro y adoptando convenios de desarrollo sostenible, que se dan el ámbito multilateral con el auspicio de las naciones unidas.

Para aprobar esta iniciativa, los miembros del congreso, no olvidaron las particularidades de nuestra economía, las condiciones sociales en las cuales se desenvuelven los actores de la cadena del plástico en Colombia, de tal manera que no quedaran desprotegidos los medianos, pequeños y los microempresarios del plástico y del icopor, sus empleados, los comerciantes de estos productos y los recicladores que viven del aprovechamiento de estos productos.

La industria del plástico en Colombia genera alrededor de 216.000 empleos directos con unas ventas mayores a los 17 billones de pesos, está constituida por más de 2.500 empresas en su mayoría micro y pequeñas empresas. Además, existen más de 55.000 empresas recicladoras que recuperan y aprovechan toneladas de plástico, lo anterior según información provista por el DANE y de Confecámaras.

Es mucho más complejo para las micro, pequeñas y medianas empresas ajustar sus empresas, sus inversiones, su nómina y su parte financiera y administrativa, al cambio que implica dejar de producir algunos productos a los que tradicionalmente se han dedicado e implementar nuevas tecnologías e inversiones, para sacar nuevos productos que sean biodegradables o que se adapten a lo planteado en  este proyecto de ley y puedan cumplir la reglamentación contenida en él y con la que se reglamentará la ley en caso de ser aprobada.

Se contempla que se desarrolle una política nacional de sustitución de plástico de un solo uso, desde el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, generando apoyos financieros y no financieros para que estas empresas que entrarán en un proceso de sustitución puedan continuar operando, al tiempo que señala que deben fortalecerse y ampliarse los esquemas de responsabilidad extendida del productor, así como planes para la Reconversión Productiva y Adaptación Laboral, los cuales requieren planes robustos suficientes para afrontar las necesidades que tiene el país y que se imponen a partir del proyecto en cuestión.

Se establecieron plazos y períodos de transición, así como tiempos para la reglamentación por parte del gobierno nacional, ya que el país está apenas saliendo de una pandemia, implementando planes de reactivación económica, recuperando empleos perdidos y retomando inversiones que se dejaron de hacer por la crisis del COVID. Sin olvidar que estamos en un período de inflación, de reacomodo del comercio internacional y por las consecuencias de la guerra en Ucrania, que generan distorsiones en la economía que pueden durar algunos años mientras se retoman los ritmos normales.

En la Cámara también se había eliminado la prohibición de las exportaciones de plásticos de un solo uso, lo cual se mantuvo igual en el Senado. Mientras existan países o naciones que no adopten la eliminación de estos plásticos, y las empresas colombianas los puedan producir y vender de forma rentable al exterior, generando empleo y divisas para el país, es importante que se permitan. El límite se dará de hecho, cuando cada país vaya adoptando la prohibición, cuando se llegue a que ningún país importa estos productos plásticos, Colombia   dejaría de producirlos automáticamente. Pero mientras tanto, poder exportar estos productos, generaría unas ganancias que bien pueden servir para la adaptación tecnológica y la reconversión de fábricas, que deben hacer las empresas para producir plásticos biodegradables y más amigables con el medio ambiente.

La reglamentación de esta ley le corresponderá a un nuevo gobierno, razón para que se tomen su tiempo los nuevos funcionarios. Esta reglamentación debe ser muy bien diseñada, ya que una imposición de drásticas sanciones, tiempos incumplibles, o exigencias desmedidas, pueden conducir a que los empresarios actuales se decidan por la informalidad o ejercer la actividad en forma pirata. Esto conlleva al no pago de impuestos y tarifas, a la evasión de la seguridad social, al contrabando y a todos los males que genera la ilegalidad. Esta actividad que hoy ejercen honestamente muchísimos empresarios del plástico, en su mayoría pequeños, debe ser reglamentada con juicio, prudencia y en forma adecuada acorde con las circunstancias.

ASPECTOS CLAVES DEL PROYECTO QUE PROHIBE PARCIALMENTE LOS PLASTICOS DE UN SOLO USO

  • En 18 meses el gobierno nacional a través de los ministerios de medio ambiente, industria y comercio, trabajo y seguridad social, deberá dejar reglamentada la restricción que obliga a que en el país no se vuelvan a usar bolsas plásticas para empacar las compras, ni platos y cubiertos de ese material y más bien se migre a utensilios de fique y de papel.
  • En dos años los colombianos dejarán de utilizar las bolsas que entregan en los almacenes y supermercados para empacar las compras, así como las que usan para envolver los periódicos y revistas. Además de los pitillos, mezcladores, soportes de globos que regularmente se usan para decorar fiestas y el plástico de los copitos.
  • En 8 años no podrán estar disponibles los plásticos en los que se envuelven o empacan los domicilios o alimentos para llevar.
  • Se prohíben los cubiertos de plástico, guantes, confetis, serpentinas y manteles.
  • Se exceptúan de la prohibición las botellas plásticas que están hechas de un material que es altamente reciclable. Hoy Colombia recicla más o menos el 30% de estas botellas y la meta es que, en la próxima década se logre el 60%.
  • Se debe tener como mínimo el 50% de material reciclado, lo que va a obligar a las empresas a salir a recoger la basura y ponerla en un circuito de economía circular.
  • Se busca brindar alternativas como el uso de materiales biodegradables (fique, fibra, cartón, vidrio, papel y metal).
  • Además, se da la opción de crear plásticos amigables con el medio ambiente, que las empresas elaboren sus productos con elementos que ya se hayan usado, y la posibilidad de crear metas de reaprovechamiento.
  • En máximo un año y medio, el Ministerio de Ambiente debe expedir una política pública que especifique cuáles serán los sustitutos que regirán para estos 14 tipos de plástico de un solo uso.
  • Además, el Ministerio de Trabajo, antes de 18 meses deberá implementar una política de reconversión laboral, que tendrán que implementar las empresas directamente impactadas y así evitar la pérdida de puestos laborales.

El proyecto de ley establece la siguiente lista de productos plásticos de un solo uso que serán prohibidos:

Bolsas de punto de pago; bolsas para periódicos, revistas, publicidad, lavandería, etc.; rollos de bolsas vacías; envases, empaques y bolsas para líquidos; platos y cubiertos desechables; mezcladores y pitillos; soportes plásticos para globos; confeti, manteles y serpentinas; envases, empaques y bolsas para alimentos; láminas para servir o empacar alimentos de consumo inmediato y domicilios; soportes plásticos de copitos de algodón; portahilos dentales de uso único; stickers para frutas; y envases y envolturas para frutas y verduras.

También establece algunas excepciones, como envolturas para alimentos de origen animal, implementos médicos o elementos que sirvan para la recolección de desechos biológicos y tóxicos.

En cuanto a las alternativas que propone el proyecto de ley, se establece la utilización de productos no plásticos, o el uso de plásticos biodegradables en condiciones ambientales naturales como mínimo en un 50 por ciento en un periodo de tres años, y de 85 por ciento en un periodo de cuatro años, los cuales, además, se transforman en agua, biomasa y gas.

Se establece como alternativa los productos elaborados con materiales plásticos reciclados, que pasen por un proceso de reciclaje efectivo, cuenten con una cadena de valor debidamente constituida que permita su aprovechamiento, o se encuentren sometidos en el marco de un modelo de economía circular.